Sep 28

Cómo nos afecta la paz a los viajeros de Colombia

nariño antioquia

Ó… Las casas abandonadas de Nariño, Antioquia

Hola a todos los viajeros por Colombia, los extranjeros viviendo en esta hermosa tierra y a todos los enamorados de este país que nos siguen desde otras partes, muchos de ustedes seguramente se han dado cuenta que los colombianos pronto van a votar en el plebiscito por el SI o el NO a la paz en Colombia, van a tomar la decisión final de un proceso de muchos años de acercamientos y alejamientos y finalmente las negociaciones entre el gobierno colombiano y las FARC.

Primero que todo pienso que me debería presentar porque no me conocen todavía: Mi nombre es Anna, soy de Austria (¡no de Australia, no tenemos canguros!), llevo casi 2 años viviendo en Medellín y soy la integrante más nueva (aunque ya tampoco tan nueva) del equipo del Colombia Travel Blog junto a Marcela, JL y Chris.

Aquí no voy a dar ninguna recomendación política porque por ser extranjera no me corresponde ni quiero fingirlo pero lo que sí les quiero compartir es una historia personal de un viaje corto que hice hace poco por Antioquia porque muchos de nosotros, los viajeros por Colombia, que la conocemos desde hace un par de años y nos enamoramos de ella tal y cual como está en este momento ya sabemos como es: relativamente tranquila y segura para viajar. Digo relativamente porque obviamente no voy a negar que sí pasan cosas durante nuestros viajes pero no son de gran importancia, normalmente no les ha pasado más que de pronto un accidente o un robo de un poco de efectivo o un celular, ¿no cierto? Pero no creo que hayan tenido realmente miedo por su vida al viajar por las carreteras del país… No he conocido el primer viajero que me haya dicho que no va a viajar al Caribe colombiano porque tiene miedo que vaya a haber un asalto por un grupo armado a lo largo de las 7 u 8 horas de viaje en bus de Medellín al Caribe o cualquier otra parte del país, cosa que no siempre ha sido así. Pero perdí un poco el hilo de la conversación….

Les quiero contar de mi viaje a Nariño, Antioquia, un pueblo muy pequeño en un rincón de Antioquia casi llegando al departamento de Caldas que muchos de los paisas no saben que existe. Para llegar a Nariño, Antioquia, hay que llegar primero a Sonsón y de ahí tomar una chiva (sí, allí aún es un medio de transporte público de verdad) que los lleve a través del Páramo de Sonsón al pueblo. En este viaje entendí también la importancia de las chivas, o escaleras como las llaman también, para las zonas rurales: simplemente son las que mejor y más rápido pueden avanzar en una carretera destapada por las montañas antioqueñas, sin importar cuánta carga tengan. La chiva dejó atrás a todas las motos, carros e incluso camionetas!

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En la plaza de Nariño, Antioquia: esperando que la chiva siga a Puente Linda

No conocí todo pero lo que alcancé a ver y recorrer de este pueblo me encantó. No es muy bonito, las casas no tienen las fachadas pintadas de muchos colores como es típico de los pueblos de Antioquia y el Eje cafetero ni tienen las calles muy limpias o los edificios arreglados, nada de eso, sino mejor: aún es demasiado auténtico gracias al difícil y largo acceso desde la ciudad. En Nariño, Antioquia, son campesinos los que viven en el pueblo, montan a caballo por la plaza y caminan en botas de caucho por la calles que están sucias por el excremento de caballo.

Pero no fue ahí donde comprendí todo el impacto y el miedo de la presencia de las FARC sino siguiendo el viaje en la chiva a una vereda llamada Puente Linda por la carretera 56 que conecta Sonsón, Antioquia con la Dorada, Caldas, bajando por esta trocha que se supone que es una carretera departamental de Nariño al río Samaná. Sentada en esa chiva mirando los espectaculares paisajes mientras sonaban vallenatos o reggaeton de los parlantes, niños gritaban y algunos citadinos comenzaban a beber me llamaron la atención por primera vez: las casas abandonadas. Creo que cada 2 de 3 casas están abandonadas, abandonadas por las personas que las habitaban y que dejaron casi que todas sus pertenencias en el afán de salir de allí lo más rápido posible como fácilmente se nota pero no están abandonadas por la naturaleza que se volvió a apoderar de su espacio. Desde lejos muchas de esas casas no parecen abandonadas porque las ventanas y puertas están abiertas como si invitaran a todo el mundo a entrar y saludar, las plantas y árboles en el jardín siguen floreciendo y algunos animales pastan alrededor de las casas sin saber qué pasó en estos potreros años atrás.

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Un espectacular paisaje… y una vaca que me dañó la foto

Traté de disfrutar el viaje con actividades pero en cada una de ellas volvió el triste pasado de este lugar a mi conciencia. Caminando del hospedaje al lado del puente por el río Samaná entre Antioquia y Caldas a los Termales Espiritu Santo me sorprendió por primera vez ese miedo. Salimos a pie cuando empezó a anochecer pero pensaba que fácilmente íbamos a llegar a tiempo pero en realidad oscureció muy rápido y a punta de luz de mi celular intenté ver lo que estaba frente a mí en el camino pero por más valiente que trataba de permanecer frente a la oscuridad y los ruidos de la naturaleza finalmente me invadió un susto que me hizo negar a seguir caminando y devolverme. Si no hubiera sido por unos amables empleados de los termales que nos encontramos en el camino de vuelta en un mototaxi y nos ofrecieron a llevarnos, nunca habría conocido esos termales. Ya en el mototaxi mi miedo me pareció ridículo pero el fuerte pasado de este lugar y las casas abandonadas me impactaron demasiado por un momento. Luego los mismos señores del mototaxi nos contaron algunas historias de Karina, la líder de la frente de las FARC que mandaba en esa zona.

nariño antioquia casa abandonada
Descansando en una de las casas abandonadas a la que me acerqué a preguntar por indicaciones cuando me di cuenta que estaba abandonada.

Otro día que fui a conocer las 7 cascadas de la quebrada Espiritu Santo (la misma de los termales) me pasó algo parecido. Antes de llegar a nuestro destino hay que pasar por una de esas casas abandonadas, no sabía que estaba abandonada por eso fue que primero me acerqué para preguntar por indicaciones. Finalmente llegamos a las cascadas y fueron hermosas. Allí nos encontramos a un habitante de Nariño el cual fue a pasar la tarde con sus hijos en los charcos de la quebrada. Conversando con él nos comentó que había otro camino de mula diferente a la carretera por la que vinimos y que igualmente llegaba a nuestro alojamiento en Puente Linda y decidimos seguir sus instrucciones pero no encontramos el camino. Otra vez caminando solos por el bosque y luego de pasar la obra de una casa que no sé si fue abandonada o simplemente no trabajaban ese día el camino terminó en un guadual al lado de la quebrada y sentí otra vez el impacto de esta región. Me puse a pensar y no me sorprendía porque las FARC habían estado en esa región porque la naturaleza es tan abundante que ofrece muchos lugares para esconderse donde iba a ser muy difícil encontrarlos. Ya con un poco de miedo decidimos no seguir intentando encontrar el camino sino subir derecho y bajo el sol picante por los potreros hasta llegar a la carretera. A poco de alcanzarla nos encontramos con una finca en medio de la montaña y ya un poco desesperados de estar perdidos comenzamos a llamar a los habitantes de la casa y pedirles indicaciones del camino más corto hacia la carretera pero solo hasta después de diez minutos salió una joven para ayudarnos y me pregunté si la gente que vive allí aún tiene miedo cuando viene alguien que no conocen porque eso sí, que allí no llegan casi viajeros y menos unos que se atreverían a caminar por el campo sin guía.

cascada nariño antioquia
La cascada del Espiritú Santo – bonita, ¿no les parece?

Yo sé que hay muchos pueblos como Nariño, Antioquia, que viven a diario con el pasado o la actual presencia de algún grupo armado, ya sean las FARC u otro grupo, pero nosotros, los viajeros, no llegamos casi nunca a tener contacto con eso y ya que Colombia se ha vuelto en un destino tan popular donde ver viajeros en los principales destinos se ha vuelto tan común no pensamos en lo peligroso que era viajar hace 15 años y que aún hay muchísimos pueblos en las partes más alejadas de las ciudades como lo es Nariño, Antioquia, con casas abandonadas por el conflicto armado ya sea del pasado o del presente.

Después de ese viaje me di cuenta que realmente no sé mucho sobre el fuerte pasado que ha vivido este país, que mucho menos me puedo imaginar haberlo vivido yo misma y que muchos otros viajeros tampoco conocen.

Se han puesto a preguntar ¿qué significarán las consecuencias del SI o el NO a la paz en Colombia para nosotros los viajeros?

Anna

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