Hoy me he sentado frente a la compu decidido a tratar de responder de la manera más honesta posible una de las preguntas más frecuentes que nos hacen nuestros seguidores en el blog: cómo mi esposa Marcela y yo conseguimos trabajar y viajar juntos, con tanta frecuencia, y aún así mantener una relación saludable. Esto, a raíz del mensaje de una de nuestras lectoras que nos preguntaba si es bueno embarcarse en un viaje largo con una pareja con la que lleva poco tiempo.
Después de esquivar durante mucho tiempo ese tipo de preguntas porque me parecía muy complejo tratar de dar consejos que impliquen tanta responsabilidad teniendo en cuenta que cada pareja es un mundo distinto, su reacción tan agradecida a mi respuesta me conmovió tanto que me di cuenta de que mi experiencia, después de todo, si podía ser de ayuda.
Acá transcribo una versión de mi respuesta: su novio con el que lleva 3 meses acaba de plantearle irse de viaje casi un año con ella a través de dos continentes. Honestamente, este mensaje convertido en post me ayudó más a mí que a ella porque el poner mis pensamientos por escrito, me hizo valorar lo que tengo y reflexionar sobre mi vida y mis propios viajes en pareja.
Acá va:
Hola Caroline,
Gracias por tu mensaje y por confiar en que mi perspectiva te pueda ser de ayuda. Debo confesar que estoy un poco abrumado por la idea de darte algún consejo sobre cómo manejar tu relación en una situación tan extrema como un viaje de varios meses.
Espero que lo que te voy a decir te sirva como el punto de vista de alguien que hace mucho tiempo vive viajando, primero solo, después en pareja y ahora, en familia. Estoy feliz de compartirte algunas de mis experiencias; sin embargo antes que nada también te animo a que te guíes por tu propio instinto, pensamientos y sentimientos para tomar una decisión. .
Para empezar, las relaciones sentimentales son algo sumamente particular porque no son ni más ni nada menos que el producto de dos personas que quieren estar juntas. Me parece que muchas personas subestiman el poder de una relación y muchos parecen depender de sus relaciones, cuando una relación no es nada en sí misma, es simplemente un nombre, dado a un estado social de la mente porque dos o más personas deciden interactuar por un cierto periodo de tiempo (el cual puede, por supuesto, ser toda la vida).
Lo que quiero decir es que tu relación existe porque tú y tú pareja deciden que exista. Ustedes no dependen de ella, ella depende de ustedes. Es decir que el poder está en sus manos, por lo menos parcialmente, y si tú y tu compañero están convencidos de que quieren avanzar juntos, la relación seguirá.
Desde mi experiencia personal te puedo decir que una relación lo que más necesita es cuidado constante.
Una vez que los primeros meses de mariposas en el estomago terminan, básicamente tendrás que trabajar en ella diariamente. No exactamente en la relación sino en la forma en que quieres relacionarte con tu compañero y como deseas que él se relacione contigo. Al ser dos seres humanos únicos y diferentes desde el comienzo, una relación implica tener que hacer concesiones cada uno. La forma en que lo manejen, como que tanto quieres seguir siendo tu misma y que tanto permites que tu compañero siga siendo el mismo, combinado con que tan dispuestos están ambos en darle al otro en ese campo, definirá la naturaleza de tu relación así como la duración de la misma.

He estado en la misma relación por más de 6 años y hemos tenido todo tipo de experiencias buenas y malas, por factores internos y externos y – créeme- hay muchas situaciones que nos hubieran podido separar, pero al final de alguna forma siempre logramos salir de esta más fuertes. Creo que tiene mucho que ver con que ambos nos hemos convencido que queremos estar y permanecer juntos, así como siempre estar dispuestos a discutir abiertamente aquello que nos molesta y comunicar prácticamente todo para asegurarnos que preservemos el equilibrio entre las personalidades que nos mantiene juntos. Pero, como todo lo que vale la pena en la vida, no es fácil.
Viajar en pareja (especialmente por un largo periodo de tiempo) puede traer tensión a una relación, porque se trata de estar continuamente juntos en todo tipo de situaciones que no son cotidianas, que pueden implicar que necesites desarrollar nuevas habilidades, adaptarte a nuevas realidades y contextos y requerir altos niveles de flexibilidad de ambas partes.
Hace 20 años (!veinte años son los que tú tienes! – eso me hace pensar que quizás si estoy en posición de dar consejos 🙂 ) partí a mochilear junto a uno de mis mejores amigos por Chile y Perú durante 4 meses y nos tuvimos que separar a mitad de camino (En Camaná, exactamente) porque ya no nos soportábamos más. Aun así, nos volvimos a encontrar al final del viaje y hemos seguido siendo buenos amigos, pero la verdad es que casi nos matamos. Por otro lado, Marce y yo viajamos juntos todo el tiempo y de hecho es lo que más nos une. Es el viajar lo que nos juntó y mientras viajamos nos sentimos más cercanos el uno al otro. Ver el siguiente video para comprobarlo 🙂
Cualquier excusa es buena para recordar mi pedida de mano viajera a Marcela 😉
Sabiendo esto, es bueno que te preguntes si lo que quieres ahora es emprender este viaje por el mundo tomando en cuenta el momento de la vida en el que estás y con una relación tan breve a cuestas. Yo llevo casado 5 años, casi 7 juntos con Marce así que me siento un poco abuelito diciendo esto. Como lo dice Bill Murray en sus propias y sabias palabras: creo que si hay algo que te dará una idea de lo sólido de tu relación, ese “algo” es viajar.

Cuando llegas al punto en que estás pensando seriamente en que quieres permanecer junto a tu pareja por largo tiempo, un viaje largo puede ser exactamente lo que necesites para saber si son realmente el uno para el otro. Un viaje te fuerza a conocer a tu compañero muy bien, muy rápido.
Hasta me atrevo a decir que es la forma perfecta de sacar a la luz cosas que en la vida cotidiana demorarían mucho más tiempo en aparecer y que por lo tanto, si la relación no funciona, probablemente no hubiera funcionado tampoco en el largo plazo.
Si todo sale bien, buenísimo, muy probablemente sean capaces de pasar por situaciones muy difíciles y convertirse en una pareja que se potencie estando unida. Pero hay que considerar que para viajar en pareja por un tiempo prolongado tienen que tener la voluntad de ponerse a prueba, de ser conscientes de que hay probabilidades de que las cosas simplemente no funcionen y de tener la fuerza para aceptar esa posibilidad. Esto significa que tienes que estar segura de ti misma, no depender de tu pareja y estar dispuesta a probar esta experiencia de vida sin miedo; yo creo que es liberador y muy reconfortante saber que la vida es de uno mismo y que para poder amar a mi pareja primero debo quererme a mí mismo. Y viceversa.
Para vivir la vida a pleno, creo, no hay que temerle a nuevas experiencias como un viaje largo. Por otro lado, si lo que te motiva a hacer este viaje es el miedo de perder a tu novio creo que deberías pensar en lo que de verdad quieres tú; si lo igualmente harías por tu propia cuenta o con alguna amiga o amigo; es decir, porque tienes la motivación autentica de hacerlo, viaja. Si no, no viajes. Así de sencillo.

Como ves, darte un consejo es difícil porque básicamente depende de ti. Si fuera por mí, yo no me embarcaría en un viaje de esta naturaleza solo porque tu novio quiere ir, especialmente si tienes dudas desde un principio. Pero si tú también quieres hacer ese viaje y tienes miedo que eso le vaya a poner mucha presión a la relación, quizás podrías preguntarte para qué quieres viajar.
Una relación de largo aliento se basa en conocerse, aceptarse y respetarse mutuamente, Y, de nuevo, eso no es fácil. Es un trabajo arduo y constante. Y muy fácil de olvidar si uno no está pendiente.
Viajar puede ser la mejor manera de conocerse pero también puede acabar las cosas de forma drástica. Al final, todo se resume en que se trata de ti: ¿Estás dispuesta a embarcarte en esto? ¿Prefieres saber dónde estás parada con respecto a tu relación y tomar algunos riesgos para averiguarlo? ¿O prefieres tomar las cosas con calma y ver como se dan las cosas? Ninguna de estas posibilidades es mejor que la otra.
Podría seguir escribiendo varios párrafos más, pero creo que ya he dicho lo más importante y que creo es el mejor consejo que te puedo dar: la única persona que puede tomar la decisión que sea y aceptarla eres TÚ. Piensa en eso y en lo que TÚ quieres para tu futuro, para tu vida, para esta relación.
Cuando tengas eso claro, la decisión va a ser fácil.
Un Abrazo
JL






Paulina Vargas on
Hola Hola
Muy lindo post, para mi o nosotros viajar en pareja es una gran forma de conocerte en los momentos mas placenteros y difíciles de tomar una ruta, según yo afloran tu forma de ser en ocasiones exponencialmente. Pasar por ello, nutre tu relación, la comunicación debería ser fundamental, todos tenemos relaciones diversas. Y como mencionas, quiza la pregunta tambien seria pensar si tu quieres viajar, si quieres una relacion asi ahora o como es que surge la inquietud de el al proponerte irse, aunque son tres meses de relacion, hay quien puede vivirla tan intensa que tres meses son suficientes para embarcarse y hoy llevar mas de 10 años juntos o todo lo contrario. Un consejo siempre sera hipotético, basado en lo que creemos, o hemos vivido.
Lindo como le has contestado y seguro que le fue de ayuda. 🙂
JL on
Muchas gracias Paulina. Es verdad, un consejo siempre siempre será subjetivo. En nuestro caso, como todo lo que merece vivirse en la vida, es un trabajo constante que requiere muchas veces de esfuerzos importantes para equilibrar esa sensación de ser un equipo sin restarnos nuestras individualidades. La eterna búsqueda del equilibrio. Mil gracias por comentar y un abrazo!
berenice on
Totalmente cierto…en los momentos mas dificiles afloran los sentimientos mas sinceros… Felicidades!!! Y buen viaje
JL on
Gracias por el comentario Berenice! Este post ha resonado en muchas personas que han tenido buenas experiencias … y malas también! Un Abrazo