Sep 14

Crónicas de Chile: Los Moais y el secreto de sus ojos

Moais Isla de Pascua

La cantera sobre el volcán

Hay momentos que marcan un antes y un después en la vida de un viajero, fotografías mentales que ninguna cámara puede representar fielmente. Puede ser el instante en que inesperadamente se le revela un paisaje sobrecogedor,  darse cuenta de que se está ahí “de verdad” al ir descubriendo por primera vez las calles de un destino largamente deseado o la repentina epifanía de que ha comenzado a adoptar costumbres que no eran suyas para sumergirse en otra cultura.

Mi guía Matías y la pareja de alemanes con la que hemos venido hasta este volcán  se han adelantado unos metros y yo aprovecho el silencio para registrar este momento como uno de esos recuerdos que se van a quedar conmigo para siempre.  Como sus habitantes y su historia, el clima en Rapa Nui es también voluble, durante el trayecto el sol brillaba pero ahora cae una ligera llovizna y el viento ha empezado a pegar cada vez más fuerte, pero eso no evita que desde acá arriba disfrute de la vista de la inmensidad del Océano Pacifico y la parte oriental de la isla. Y a unos centímetros frente a mí, finalmente, iluminados por algunos rayos que se cuelan entre las nubes, esos tres gigantes de piedra  de orejas largas y narices en punta cuyos ojos nunca llegaron a ser tallados y que son el espíritu de Isla de Pascua: los moais.

Moais Isla de Pascua
Mi primer encuentro con los moais de Isla de Pascua

 

Estoy sentado en la falda exterior de Rano Raraku , el cráter volcánico en cuyas laderas se encuentra la impresionante mayor concentración de moais de Rapa Nui – 397 de los 887 contabilizados hasta la actualidad – y aunque todos están aún inconclusos es aquí donde paradójicamente se encuentran estos, los más “famosos”  y reconocibles en miles de fotos, aquellos que cuando yo era niño  me hicieron despertar la curiosidad por esta isla.

Cantera de Moais - Isla de Pascua
Vista de la cantera del volcán Rano Raraku

Esta cantera en sí misma es uno de los misterios más enigmáticos de los muchos que hay en Isla de Pascua. Es como si el tiempo se hubiera pausado: los cientos de estatuas de piedra están en distintas etapas de su construcción y transporte. Algunos como la más grande de 21 metros yace en el suelo partida en tres, otras están ancladas aun a las canteras. ¿Fueron estos moais indignos de ser transportados? ¿Se tallaron con el propósito de quedar en las laderas? ¿Se agotaron los recursos para continuar con la obra? Hasta el momento solo existen teorías tanto sobre este lugar en particular como sobre la forma en que fue transportado cada Moai hasta su Ahu, la plataforma ceremonial donde se les rendía culto a los ancestros y el que debía ser el destino final  luego de su construcción.

La Guerra de las Estatuas

Moais en el Ahu Tongariki
El Ahu Tongariki es el mas largo de Isla de Pascua y fue restaurado en los 90 con ayuda japonesa.

 

Se cree que del tamaño del Moai dependía la cantidad de Mana , un poder sobrenatural que recibía cada familia de sus antepasados, por lo tanto más altura significaba más poder. En el cercano Tongariki, un Ahu  de 15 moais  me entero que ninguna de estas plataformas está en su estado original, todas las estatuas fueron derribadas de sus Ahus durante el siglo XVII  en la llamada guerra entre los orejas largas y los orejas cortas y recién se empezaron a restaurar en 1955.

Moai con Pukao
El moai de la izquierda lleva un “pukao” de 10 tonrladas.

Me imagino lo encarnizado de esas batallas en un territorio tan pequeño, sobre todo considerando el enorme esfuerzo que había que hacer para que un Ahu quedase “ listo” ya que adicional al esfuerzo de moverlo, el moai debía tener puesto además una especie de sombrero rojo llamado pukao , hecho de rocas de aproximadamente 10 toneladas y más importante aún: debían colocarse en sus cavidades oculares placas de corales a modo de ojos, ya que  sin este último detalle los Moais no  podían ser considerados divinos. Que una tribu enemiga destruyese un lugar tan sagrado para la familia no debía causar ninguna gracia y si mucha sed de venganza.

Esta frenética competencia por el poder  trajo como consecuencia la primera tragedia ecológica del planeta conocida que se le puede atribuir a seres humanos: debido a la extinción de los árboles en la isla al ser sobre-utilizados para transportar a los Moais. Esto se tradujo en la escasez de material para construir canoas  de pesca, vital para la subsistencia de los locales, sumergiendo a la población en una oscura época de canibalismo en la que los pobladores de la isla se refugiaron en cuevas subterráneas.  Por lo tanto a pesar de su omnipresencia, los moais constituyen solo una parte de la agitada historia de Rapa Nui.

La Isla de los Hombre-Pájaro

El Islote de los hombres pajaro - Moto Nui -
Impresionante vista del islote de Moto Nui desde Orongo

 

Para conocer sobre lo que pasó después de la época en la que los moais dominaban el territorio, he venido ahora hasta la villa ceremonial de Orongo  al sureste de la isla. Estoy parado al borde de un acantilado de  unos 300 metros  en medio de petroglifos desde donde se ve claramente el islote de Moto Nui ubicado 2 kilometros mar adentro y donde los valientes aspirantes a hombre-pajaro debían nadar para obtener el primer huevo de la estación puesto por el Manu Tara, el ave sagrada, y obtener así el título de Tangata Manu, jefe de la isla durante un año.

No es tan fácil como suena. Dado lo peligroso del recorrido los jefes elegían al más fuerte de sus representantes para descender el acantilado, nadar hasta el islote en medio de un océano infestado de tiburones y esperar a veces semanas para encontrar el huevo mientras se combatía a muerte contra los contrincantes que estaban ahí con el mismo objetivo para finalmente transportarlo intacto de vuelta a Orongo  en un pañuelo sobre su cabeza.

Aunque el culto a los hombre-pajaro fue prohibido por los misioneros cristianos a fines del siglo XIX es probablemente la etapa de los Rapa Nui mejor documentada y de la que más se sabe. Se cree que este nuevo sistema de liderazgo fue resultado del resurgimiento de diferentes tribus organizadas al culminar la nefasta etapa del canibalismo y que significaba el nacimiento de una nueva sociedad con nuevas tradiciones. Lamentablemente este proceso se interrumpe con la llegada de los colonizadores europeos.

Entre la Iglesia y los Ahus

Iglesia de Hanga Roa en Isla de Pascua
Imagen de San Francisco de Asis al estilo Rapa Nui en la iglsia de Hanga Roa.

 

Al día siguiente el clima no me acompaña y la lluvia nos lleva a incursionar  en la capital Hanga Roa donde visito la iglesia principal que muestra de forma contundente el sincretismo religioso representado por tallados en madera típicamente pascuenses que muestran iconos católicos como la virgen y el niño en un estilo inconfundible y único.

Moais del Ahu Akivi - Isla de Pascua
Los 7 exploradores del Ahu Akivi

Una vez amainada la pequeña tempestad  vamos una vez más en busca de los Ahus y nos encontramos con uno de tamaño impresionante, el Akivi, que representa la leyenda de los 7 exploradores que supuestamente se adelantaron al resto de su pueblo buscando un lugar para vivir. Se dice que es el único en el que sus moais miran al mar y no tierra adentro, pero Matías nos explica que es el hecho de que este Ahu esté  en un territorio elevado del centro del territorio lo que causa esa impresión. En una isla, después de todo, es imposible no mirar siempre hacia el mar.

En la costa norte me dirijo a Anakena , una playa amplísima de arena blanca a la que se dice llegó el primer Arikiri o rey, el legendario Hotu Matua, resguardada muy de cerca por los moais apostados en el Ahu Nau Nau, y sobre los que se puede apreciar muy de cerca, en sus “espaldas”, una serie de petroglifos que representan peces típicos y al tangata moto, el hombre lagarto.  Lamentablemente la lluvia ha vuelto y tengo que dejar mi inmersión en el mar de Rapa Nui para la próxima visita.

Playa Anakena Isla de Pascua
Vista Panoramica de Anakena

 

El único testigo esta en el Ahu Ko Te Riku

Mi última tarde en Isla de Pascua la paso en el complejo arqueológico de Tahai  caminando en los alrededores del Ahu Ko Te Riku , hogar del  único Moai al que le han sido restaurado el pukao rojo y  los ojos de coral que le han devuelto después de siglos el status de divino.

Unico moai con ojos en Isla de Pascua
La mirada restaurada del moai del Ahu Ko Te Riku

 

Teniendo como escenario esta tranquila  puesta de sol no puedo dejar de  pensar en la resiliencia de la cultura Rapa Nui que habiendo pasado por periodos nefastos de epidemias, esclavitud, guerras interna, desastres ecológicos, exterminios  y desconexión con su historia ancestral aún vive orgullosa y fuerte  en esta isla, la más aislada del mundo. ¿Se revelaran completamente sus enigmas alguna vez? Quizás, pero mientras tanto  este moai de ojos rojos es el único testigo de los secretos que guarda Te pito Te henua, el ombligo del mundo.

JL

2 thoughts on “Crónicas de Chile: Los Moais y el secreto de sus ojos

    Ricardo bernal on

    Excelente, alguna vez podre ir por aquel lugar remote,, eso espero..
    por lo pronto la mira esta en Tiahuanaco,.

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      JL on

      Garcias por comentar Ricardo! Tiahuanaco? Un destino espectacular tambien!

      Reply

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