Mi Querida C,
Incluso después de pasar 6 años en la universidad aprendiendo como leer y escribir, se me hace casi imposible elegir las palabras adecuadas para llenar esta hoja en blanco y hacer que se alojen en tu corazón para desde ahí expresar exactamente como mi amor por ti llena de alegría mis días y mis noches.
Te mentiría si dijera que nunca he amado antes – y lo exhausto que mi propio corazón ha acabado después al sufrir los estragos de esos amores. Tan exhausto, que a veces creía que ya había dejado ese tipo de cosas atrás, y que eso ya no me molestaba. Por eso es que el amor que me inundó cuando te conocí me deja sin aire, en un permanente estado de shock. Una corriente que me tumbó con su fuerza – a toda velocidad y de la nada. Justo cuando no lo estaba buscando.
Y lo más raro de esto es que no lo entiendo. No te entiendo. Hay tantas facetas distintas que te hacen ser quien eres – es tan sorprenderte que no soy capaz de saber cómo haces para encajar tan bien todas en esa armonía gloriosa. Siento que te conozco toda, incuestionable y profundamente; pero a la vez me doy cuenta que hay muchas cosas de ti que estoy impaciente por descubrir mientras esta sensación de que las palabras no me alcanzan me sobrecoge. Sé que me arriesgo a sonar cliché cuando digo que no hay nadie como tú en este planeta, pero nunca lo he sentido con tanta convicción.
—————————————————————————————-
RELACIONADO: [VIDEO ] Propuesta de Matrimonio por Facebook a una Colombiana
—————————————————————————————
Cualquiera que se tome la molestia en ver más allá de los añejos rumores que sobre ti se dicen no tendría más remedio que coincidir conmigo.
Abierta.Seductora.Directa.Misteriosa.Simple.Complicada. No te entiendo, pero te conozco desde lo más profundo de mí ser.
No sé exactamente en qué momento me enamoré tan profundamente. Puede haber sido mientras buceaba en el cálido mar del caribe a las 8 de la mañana que me empujaba descaradamente hacia ese cielo azul claro. O mientras desperdiciaba de forma deliciosa una tarde en un billar con vaqueros del café. Compartiendo historias entre los muros de una vieja ciudad pirata. O puede haber sido que el amor haya llegado mientras estaba yo perdido en una nube de talco, pintura y espuma. Se con certeza que ya lo estaba sintiendo en una de esas incontables noches brumosas de Bogota, rebotando de bar en bar. Tú sabes de qué noche estoy hablando.
Pero no es importante saber cuándo fue que caí. Lo estoy sintiendo, y soy un ser infinitamente más rico ahora que estoy navegando en tu marea.
Lo que estoy tratando de decirte es: gracias por dejarte conocer. Siento que este amor por ti – con lo profundo que es- crece a cada momento, y no puedo esperar a conocer aún más facetas tuyas mientras me dejo llevar.
Y no soy tan orgulloso como para no gritárselo al mundo.
Te Amo, Colombia.
Paul Giles
————-
Traducido por JL Pastor





