Hola a todos,
Ya hemos hablado en nuestro blog otras veces como el español de Colombia nos parece el que mejor se habla y pronuncia en nuestro continente. Como el único latino-no-Colombiano de este equipo y después de haber vivido en varios países de América Latina yo creo, a pies juntillas, que es definitivamente así; Colombia – en especial en Bogotá- es el país donde no solo se habla con más claridad, sino que tiene un dejo que rememora algo clásico y hasta señorial manteniendo ciertas frases y palabras que para otros hispanos parlantes pueden sonar extrañas e incluso sacadas de otro tiempo.
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Con Marcela, mi esposa colombiana, siempre bromeo diciéndole lo formal que se escuchan cosas que generalmente son muy informales. Para una misma frase, por ejemplo, en Perú diríamos “Me voy a chupar con mis patas”, en Argentina “Me voy a poner en pedo con lo pibe” y en Chile “Me voy a curar con los cabros” ¿Y qué significa todo eso traducido al colombiano?: “Me voy a beber con mis amigos”.
Si como dicen el lenguaje crea realidades yo creo que esa percepción que tenemos todos los viajeros extranjeros que estamos en Colombia y que la consideramos nuestra casa – hablo de la percepción de que los Colombianos son probablemente uno de los pueblos más queridos y amables del planeta – tiene mucho que ver con cómo se hablan y comunican entre ellos, los colombianos.
A continuación van 8 frases únicas de Colombia y que solo he escuchado aquí:
1. “Qué pena con usted”
Esta es una de las frases que escucho con más frecuencia en la vida diaria. Una vez me puse a contar cuantas veces me la decían en un día y fueron… ¡17! Hay que aclarar que aquí en Colombia se utiliza “pena” como “vergüenza” y no refiriéndose a algo que da lástima. Es básicamente una forma muy amable de decir “disculpe” o “perdón” y es usada para cosas tan pequeñas como cuando te topan accidentalmente caminando o tan grandes como cuando el cajero te dice que la cuenta en el banco sorpresivamente quedo en cero.
2. !Qué pecao!
Esta es un poco difícil de explicar y ‘traducir”, se la escucho principalmente a mujeres y se utiliza en varias ocasiones. ¿Un bebe muy lindo? ¡Qué pecadito! ¿Un viejito muy viejito y una viejita muy viejita que van de la mano? ¡Qué pecao! ¿Algo malo, pero no muy grave le pasó a alguien? (como un niñito llorando porque se le cayó el helado) ¡Ay que pecao!
3. Su merced
Una de mis favoritas por lo maravillosamente anacrónica que suena. Aunque ya no se oye tanto en las generaciones más jóvenes, todavía es muy común escuchar que la gente se dice la una a otra “Su Merced” (pronunciado “su Mercé”), obviamente quienes se refieren así a los otros, jamás de los jamases, se permitirían tutearse.
Si su mercé está interesado, aquí están: Las 8 mejores islas de Colombia.
4. ¡Juemadre!
La rabia se va acumulando, pero no estás en el lugar ni en la compañía adecuada para soltar un “¡Jueputa!” (“hijo de
La rabia se va acumulando, pero no estás en el lugar ni en la compañía adecuada para soltar un “¡Jueputa!” (“hijo de puta”, para más aclaraciones 🙂), así que en vez de eso el golpe se suaviza con un muy Colombiano “¡juemadre!”. Claramente más adecuado pero menos suave que el anodino “juepucha”. También válido para destacar una sorpresa (buena o mala – ver foto)
5. ¿Me regalas…?
En varias ocasiones he visto a colombianos en otros países teniendo malentendidos por su uso del “¿me regalas?”, En varias ocasiones he visto a colombianos en otros países teniendo malentendidos por su uso del “¿me regalas?”, recuerdo una vez en Buenos Aires en un McDonald’s, que el tipo que atendía le contestó de forma muy porteña a una chica colombiana que hacía su pedido “Acá no regalamos nada che, todo se paga”. Lo cierto es que en Colombia cuando se pide algo prestado por un momento o pides que te pasen algo se dice “¿me regalas?” y no “¿me prestas?” o “¿me pasas?”. No confundirse.
6. Con gusto
O sus variaciones ‘Con mucho gusto’, ‘Con muchísimo gusto’. Son tan comunes como el ‘qué pena…’ y es básicamente un “No hay por qué” o “De nada”. Considerada una frase extremadamente respetuosa en otros países hispano-parlantes es -como otras de las frases- un legado de tiempos más formales.
7. A la orden
Es otra variación muy correcta del “de nada” pero también es una forma de decir “a su servicio” y se utiliza mucho para por ejemplo “llamar” a gente en los mercados o lugares como la cima del Cerro Monserrate donde hay muchas tienditas de souvenirs y restaurantes típicos donde todos (TODOS) te invitan a pasar al grito de “Alaordenalordenalaordenalaorden…”
8. ! Este culicagao!
La primera vez que Marcela me dijo así no supe que pensar, lo primero que me vino a la mente fue la imagen literal y me sentí hasta un poco ofendido, imagínenselo ustedes. Resulta que culicagao se les dice coloquialmente a los niños y no es difícil saber de dónde viene el concepto: culi – cagao. También se le dice a alguien cuando es inmaduro – como en mi caso.
Hay muchas palabras y frases más que son 100% Colombianas, pero estas por lo cotidianas que son, son las que más me llaman la atención. Vivir en Colombia con ojos de extranjero es increíble no solo por las costumbres y los paisajes sino porque es también un placer escuchar hablar a su gente.
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JL

