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Por supuesto cuando te mudas a otro país esperas encontrar muchas diferencias culturales. Para comenzar el idioma y aun, la forma en que se saludan o despiden, así mismo como interactúan con la familia y la comida, puede tomarte un tiempo para acostumbrarse. Sin embargo este tipo de cosas es algo que esperas y que hacen parte de la diversión. En lo que me voy a enfocar hoy tiene que ver con las cosas particulares o peculiares que he descubierto al vivir y viajar por Colombia que difieren en gran manera con las que encuentras en el Reino Unido.
1. La leche empacada en bolsas
¿Una caja de cartón?, por supuesto. ¿Una botella plástica?, definitivamente. Una botella de vidrio que me lleven hasta la puerta de mi casa. Aun mejor. Todos estos son recipientes o envases a los que estoy acostumbrado para almacenar la leche. Si planeas venir de vacaciones a Colombia y estás muy apegado a cualquiera de estas formas, vete preparando para un shock. La leche aquí viene en bolsas. Ahora se que te estarás preguntando, una bolsa. ¿Por qué una bolsa? Bueno querido lector, no estoy completamente seguro pero lo que puedo hacer es despejar tu temor. Al contrario de lo que puedas pensar, no hay diferencia como esta empacada si en una caja de cartón, botella o bolsa, aun así sabe muy rico con un buen café colombiano.
2. El ron viene en una caja de cartón
Mientras seguimos en el tema de empaques, otra forma que los extranjeros pueden encontrar curiosa es el uso de cartón para almacenar bebidas alcohólica, como el ron, aguardiente y vino. Las cajas de cartón me recuerdan al recreo en el colegio cuando tomaba leche, jugo o um bongo con pitillo, asi que cada vez que tomo ron en una de estas cajas siento que estoy viviendo estas épocas de juventud y rebeldía por los que no me atreví a hacer pasar a mis papas. Hace que el ron que de por si es delicioso (sabias que es producido en Medellin) un poco mas dulce.
3. Puedes tomar los buses desde cualquier parte
A los ingleses nos encanta quejarnos de la desorganización en el transporte público. Si dice que el bus va a llegar a la 1:35 y de repente son las 1:38 pensamos que ha pasado que todavía no esta acá. En Bogotá no hay duda que las cosas son muy diferentes. Para empezar no tienes que esperar en una estación de bus, lo puedes tomar en cualquier parte de la ruta o camino. Además, tampoco puedes saber con exactitud cual es la próxima parada que el bus va a hacer, aunque en realidad esto no representa ningún problema ya que hay muchos buses que prácticamente cubren la misma ruta y que van casi al mismo tiempo. Todo lo que tienes que hacer es esperar un par de minutos por la que tenga el letrero que corresponda a donde vas, estira tu brazo y el bus va a parar no importa donde se encuentre. Un agradable cambio, a diferencia de los conductores británicos que parecen deleitarse cada vez que te ahuyentan mientras te acercas a la parada del bus.
4. El café parece no afectar las personas
Como regla no tomo café después de las cuatro de la tarde. Bueno solía hacerlo en la universidad pero eso era para propósitos educativos o mas bien quemarme las pestañas estudiando y como ves era diferente. Ahora si bebo una taza de seguro me iré tarde a dormir, sin descanso intercambiando entre algunas lecturas y revisando Facebook mientras me logro cansarme. Las cosas como te las habrás imaginado son distintas aquí. Las personas se reúnen para tomar café al anochecer, ellos pueden consumir felizmente 10 tazas durante los días laborales; básicamente ellos beben tanto café como los británicos te. Y eso es demasiado.
5. No importa lo que creas, no puedes bailar
Voy a admitir que después de tomar algunas cervezas pienso que soy algo así como un experto haciendo los mejores movimientos en la pista de baile de Inglaterra. Mi cabeza hasta el techo, mis brazos saludando al DJ y mis pies moviéndose de lado a lado llevando el ritmo de la música y siguiendo los beats. Primero que todo aquí no es muy común tener el brazo en el aire. Lo segundo es que quieren que ademas mueva mis caderas cuando bailo. Ni siquiera me había dado cuenta que las caderas se podían mover en tantas direcciones. Y para terminar el desplazamiento del pie derecho es casi nulo. Digamos que no me he arriesgado a tener una caída desde que aprendí a caminar.
Escrito por: Paul Fowler
Traducido por: Carolina Parra

